http://coachandcoache.blogspot.com.esLa mayoría de las personas contrata a un coach porque quieren conseguir algo, para alcanzar metas y para no tirar la toalla cuando las cosas van mal, ¿correcto? Depende. Creo que la labor de un buen coach también incluye ayudar a descartar objetivos irrealistas y tomar la decisión de abandonar proyectos que se han vuelto insostenibles.

Cuando hablamos de la capacidad de alcanzar objetivos en circunstancias adversas, tenemos que mencionar uno de los rasgos de personalidad que más habitualmente se relaciona con la persistencia en la adversidad: el optimismo. En temas de persistencia podemos aprender mucho de los optimistas. Demuestran ser capaces de mantener un esfuerzo continuado, incluso cuando las cosas se complican. No suelen tirar la toalla y alcanzan sus objetivos más frecuentemente. Tiene sentido, porque los optimistas por definición esperan que el futuro traerá cosas buenas y que por tanto perciben que merece la pena esforzarse por conseguir algo que valoran.

Sin embargo, los optimistas también han sido criticados por experimentar ilusiones positivas (sobreestiman sus cualidades y capacidades) y por persistir en tareas imposibles. Son críticas con fundamento, dado que existen diferentes estudios empíricos donde estos efectos se observan claramente.

El arte de tirar la toalla cuando hace falta consiste en saber cuándo dar algo por imposible y abandonarlo antes de malgastar nuestro tiempo y energía en ello y frustrarnos. Vamos a ver cómo se consigue.

En la literatura científica la capacidad de dejar de perseguir metas imposibles sin deprimirse se le llama ajuste de metas saludable (“goal adjustment”). Las personas que ajustan sus metas de forma saludable cuentan con muchas ventajas: mantienen su sentido de propósito, se protegen de las emociones negativas que normalmente conlleva el abandono de una meta valorada, preservan sus niveles de bienestar subjetivo y su calidad de vida, experimentan menos estrés y menos síntomas depresivos. Esos resultados se han observado incluso en grupos que tuvieron que afrontar situaciones muy complejas como padres de niños con cáncer, padres con hijos discapacitados y enfermos de cáncer antes, durante y después del tratamiento correspondiente. Son situaciones significativas que muchas veces requieren un ajuste completo de las metas y expectativas ante la vida.

Se han identificado dos estrategias principales que permiten hacer ese ajuste con éxito. Por un lado tenemos que desconectar de la meta frustrada, y dejar de comprometernos con ella, tanto a nivel de la acción como a nivel psicológico. Por otro lado, el ajuste de metas implica comprometerse con nuevos proyectos.

Y aquí es dónde nuevamente los optimistas sacan ventaja. Aunque tienen dificultades en aceptar que una tarea es imposible, una vez que comprendan que algo “no va a poder ser” cambian de estrategia de afrontamiento. En vez de seguir buscando una solución a su problema, aceptan que está fuera de sus posibilidades, abandonan la meta anterior y se buscan un nuevo reto más acorde con su situación. No abandonan de forma general, sino simplemente buscan una alternativa de acción que sí está dentro de sus posibilidades.

Nuestras vidas están plagadas de cambios de rumbos inesperados, circunstancias que no podemos prever y proyectos que acaban en una calle sin salida. Encuestas muestran que la experiencia de tener que abandonar una meta es bastante común.

Para que puedas ajustar tus metas de forma saludable cuando hace falta, resumimos el arte de tirar la toalla con estos 5 pasos:

1)      Conozca tu tendencia. ¿Sobreestimas fácilmente la magnitud de los contratiempos que te puedes encontrar en un proyecto? ¿Subestimas tus capacidades de resolución de problemas? ¿Te encanta empezar cosas nuevas, incluso antes de terminar lo que estabas haciendo? ¿O tienes tendencia a sobreestimar tu capacidad de “hacerlo todo”, empujándote hasta por encima de tus límites y más allá de lo necesario? Cuando consideras tirar o no tirar la toalla en un proyecto, tienes que tener en cuenta esas tendencias y tomar las precauciones correspondientes.

2)      Se constructivo. Cuando estás trabajando en una meta tuya y surge un problema, primero intenta solucionarlo de forma constructiva. Ábrete a diferentes estrategias y recuerda que el camino al éxito raras veces es recto. Cuando notas que la adversidad está fuera de tu influencia, ten en cuenta que tus intentos de control pueden ser contraproducentes y generar frustración En éste caso vale más ajustarse a la nueva realidad que ha surgido.

3)      Abandona acciones específicas. Cuando una meta está claramente imposibles de alcanzar toma la decisión consciente de deshacerte de ella. Reduce todos los esfuerzos y compromisos con esa meta y acepta que simplemente no ha resultado como esperabas. En éste momento es importante ser muy específico en lo que dejas de hacer. Tirar la toalla de forma general no suele ser una buena solución. Lo beneficioso está en dejar metas concretas. Nota la diferencia: “Ahora que he decidido cuidar de mi madre enferma, ya no puedo cuidar mi propia salud” versus “Ahora que he decidido cuidar de mi madre enferma, ya no voy a poder salir a correr tres veces a la semana”. Al ser específico también se reduce la amplitud de la pérdida percibida que experimentamos al dejar nuestra meta previa.

4)      Encuentra un nuevo reto. Identifica una meta alternativa hacia la que puedes dirigir la energía y el tiempo que has liberado. Complementa la decisión de abandonar con la decisión de perseguir un nuevo objetivo más acorde con la situación. Podría ser así: “Ahora que ya no puedo ir a correr, quiero asegurarme de moverme cuando pueda, bajarme una estación antes del autobús y coger las escaleras en vez del ascensor”.

5)      Gestiona tus emociones. Si la transición a tu nuevo reto es más complicado de lo esperado, no ignores esas emociones y dales un cierto tiempo y espacio. Formas de gestionar emociones son etiquetarlas (“Estoy decepcionado/ preocpado/ enfadado…”), expresar lo que sentimos por medio de la escritura, la conversación o el ejercicio físico, o reinterpretar de forma positiva de lo que sentimos (“Me he dado cuenta lo importante que es para mí poder hacer ejercicio. Quiero comprometerme con mi bienestar y aprovechar las oportunidades de moverme siempre que pueda”)

Recuerda que es más fácil aceptar que uno de nuestros objetivos valorados no se hará realidad cuando encontramos una buena meta alternativa y nos comprometemos con ella.

Si te das cuenta que necesitas reevaluar las metas que persigues actualmente, tienes dificultades en ajustar tus metas a un cambio reciente de tus circunstancias y te crees que necesitas apoyo en una transición de metas, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Si quieres leer más sobre las investigaciones sobre el ajust de metas o “goal adjustment”, puedes buscar entre las publicaciones de Heather Rasmussen y Carsten Wrosch. Michael Scheier y Charles Carver por otro lado son expertos en investigaciones sobre  las ventajas del Optimismo.

Imagen tomada de: http://coachandcoache.blogspot.com.es

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One Response to “El arte de tirar la toalla”

  1. Super bueno, gracias Eva!!

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