Ayer colgué en este blog una definición preciosa de cómo conseguir la vida que queremos vista en la página web de un centro de Yoga. Al colgar este extracto, me faltó poner unas palabras mías para darle mi toque personal a la cita. Sin embargo al colgarla mi opinión estaba lejos de estar formada, de hecho me quedé reflexionando sobre su contenido al ponerle el título “En Paz”. Me había dado cuenta que muchos títulos hubieran sido posibles para esta entrada. La cita habla de alegría, de tranquilizar el pensamiento, de abrazar el momento aceptando lo que es, de encontrar una vida que inspira amor. Cada uno de ellos conceptos preciosísimos que me encantan e inspiran. La cita es un resumen del camino de Yoga, que pone énfasis en el entrenamiento de la mente, la aceptación del momento y encontrar una profunda paz interior dónde reina la alegría. Pero como ya sabemos, hay muchos caminos que llevan a Roma y siendo seres con una capacidad de atención reducida muchas veces tenemos que elegir cuál de ellos seguir.

De todo eso yo elegí la paz. ¿Cuál hubieras elegido tú?

No siempre estuve consciente de la importancia de tener un solo propósito para guiar nuestra vida. Cuando mi Coach me preguntó por primera vez qué era la esencia de todos mis planes, de todas mis aspiraciones y sueños tuve que resumir qué era el último fin de mí ser y hacer.

¿Por qué ser una buena madre y llevarme bien con mis pades, por qué tener un matrimonio feliz y amistades profundas, por qué dedicarme a la psicología y el Coaching? Dejando de lado todos los maravillosos beneficios particulares que tiene este camino para mí, todos me conducían a una sola palabra: estar en paz. En paz conmigo mismo, en paz con las personas que me rodean, en paz con mi vida y en paz con el mundo.

El descubrimiento de que la paz era mi último fin fue un verdadero hito para mí. Fue tan importante porque me dio una herramienta potentísima de toma de decisión: si algo que hago, soporto o dejo de hacer no contribuye a mi sentimiento de paz, no merece la pena.

Poniendo en práctica la simple regla de “¿Lo que voy a hacer o dejar de hacer me hace sentirme en paz o no?” además me di cuenta de una cualidad muy diferente a muchos otros sistemas de solución de problemas que había utilizado antes: funciona en el aquí y ahora, sólo hace falta entrar en contacto con sensación del momento para saber la respuesta. No tengo que pensar en el futuro, consultar fuentes externas o buscar más información para tomar la decisión: estar en paz con una decisión es una sensación que se produce en el momento.

Durante muchos años había probado diferentes formas de tomar decisiones que por ejemplo se basaban en el grado de que un comportamiento me ayudaba a alcanzar un objetivo (o un ideal) determinado o no. Por ejemplo: si quiero alimentarme de forma respetuosa con el planeta ¿comerme este helado que ha dejado una huella de carbón del tamaño de mamut en este planeta me acerca o aleja de vivir mi estilo de vida deseado? Pues no. Y además engorda. Nada de helado… *suspiro*

Como te das cuenta, esta forma de tomar las decisiones requiere un nivel de racionalización que es difícil de seguir siendo un ser humano con emociones, sensaciones y caprichos. Porque la verdad es que sí a veces me como este helado y además me sabe a gloria. ¡Pero depende muchísimo del momento!

Una forma más autentica para tomar las decisiones para mí es comprobar la sensación de paz que me inspira un acto en el acto. Por ejemplo: escribir ahora mismo esta entrada me deja con una sensación de paz. He tenido una inspiración estando de paseo con mi familia, intercambiando mensaje con mi amiga. Ahora igualmente podría echarme una siesta familiar abrazada a mi bebé y mi marido. Sin embargo, les dije que se la echasen si mí, porque sentía cierta intranquilidad por escribir, para no olvidarme nada y aprovechar el momento de inspiración, una sensación que conocerás si escribes un blog, artículos o libros. Y sé que ha sido la elección correcta.

Muchas veces, cuando vivimos nuestra vida de forma consciente el problema no es tanto qué hacer, porque probablemente la gran mayoría de las posibles acciones entre las que elegimos cada minuto están en línea con nuestro propósito sino cuando hacer qué, es decir, los compromisos que tenemos que despachar. La famosa priorización. Tanto pasar un rato tranquilo con mi familia como escribir este blog tiene un valor positivo para mí. Darme cuenta del efecto que tiene cada uno de ellos para mi objetivo final, la paz, me ayuda enormemente a sentirme bien conmigo mismo incluso cuando tengo que rechazar una opción querido para dedicarme a otra.

Por eso te pregunto: si miras los diferentes objetivos que te has marcado en las diferentes áreas de tu vida  ¿cuál es la esencia común de tus aspiraciones? Dicho de otra forma: Si mañana se hiciesen hecho realidad todos tus sueños, qué sentirías, qué hubieras conseguido?

Tanto como hubiera podido elegir muchos títulos diferentes para la cita de Yasa Yoga, cada uno de nosotros tiene su particular meta final. Para unos será la tranquilidad, para otros la alegría, para algunos la iluminación, la libertad o el amor incondicional.

Date cuenta del hilo conductor que te ha llevado a tomar tus mejores decisiones, esas que no fueron fáciles pero que te han dado una satisfacción enorme contigo mismo. Puede que allí encuentres tu brújula interior, la que te señalará tu camino cuando no sabes a dónde dirigirte.

 

En Paz

“Cuando nuestra mente se libera del jaleo constante y los pensamientos se tranquilizan, Cuando estamos en paz con lo que hay, tan bueno o malo como sea, Cuando examinamos nuestro camino sintiendo que estamos avanzando en la dirección correcta, Y cuando somos humildes y nos entregamos, Entonces podremos alcanzar la alegría interior. Podremos vivir una vida que amamos.” Traducción libre de un texto visto en el blog de Yasa Yoga.  

Descubriendo nuestros sueños o Aprendiendo de Jamaica

Agosto en España. El mes del éxodo de las grandes ciudades. También el mes de sol y playa, de cervecitas frías bajo la sombrilla, para algunos el mes de tomar pescadito frito, para mí el de las ensaladas ricas de tomates y berenjenas recién cogidas de la huerta. Y por cierto el mes de pasar un ratito del día desconectando de nuestros pensamientos cotidianos. Creo que no hay momento mejor para expandir nuestra visión de nosotros mismos y vernos desde una sabia perspectiva de pájaro. Como si estuviésemos observándonos desde lejos, sin implicación en el santo sin parar que tantos de nosotros celebramos la mayor parte del año. Cada uno tendrá sus momentos preferidos para respirar hondo y darse cuenta [más]

De todo corazón...

Hoy nada más quiero compartir con vosotros “La oración de San Francisco de Asis”, una oración que me parece preciosa, inspirador y profunda. Me he acordado de esta oración por el hermano de una muy querida amiga que se ha ido este lunes con su mujer y sus nueve hijos pequeños a Australia para ser misionero, dejando atrás todo lo conseguido y conocido. Me parece un acto de valentía y entrega tan bonito y profundo como lo pide esta oración:   Señor, hazme un instrumento de Tu Paz. Donde haya odio, que lleve yo el Amor. Donde haya ofensa, que lleve yo el  Perdón. Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. Donde haya duda, que lleve yo la Fe. [más]

Objetivos sin Obligación o Practicando la aceptación

Hace unas pocas semanas que he vuelto a mi práctica matinal de yoga. Tras varios meses sin práctica después el nacimiento de mi hijo todavía estoy notando como mi cuerpo se está resistiendo al cambio. La flexibilidad todavía no ha vuelto y noto cierta lucha con mi propia paciencia, sabiendo que las posturas que hacía sin esfuerzo ahora me cuestan más de lo que esperaba. Entre tirones y agujetas lo que solía ser una fuente de inspiración y energía hace un año, se ha vuelto un tanto frustrante. Sin embargo sé que será cuestión de tiempo hasta que vuelva a coger el ritmo. Lo difícil mientras tanto es que este saber que tengo a nivel intelectual todavía tardará unas semanas [más]

Ideas en acción... una semana en paz con ahimsa

La filosofía del yoga aporta desde más de 5.000 años inspiraciones para vivir una vida mejor. Lo que tradicionalmente se describe como un camino hacia la iluminación se ha convertido hoy en una filosofía de vida válida no sólo para buscadores espirituales, sino también para gente como tú y yo, que vivimos la espiritualidad no cómo fin absoluto sino como una cosa más entre nuestro trabajo, nuestras familias y nuestras preocupaciones normales del día a día. Teniendo un objetivo espiritual o no en la vida: el yoga nos puede aportar unas pistas muy potentes a la hora de incrementar nuestra sensación de paz interior. Me lanzaré a decir, que realmente al fin de todo, lo que todos buscamos es un [más]

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