¡Estoy sorprendida! Parece que por fin he encontrado un sistema de planificación de tiempo que me está funcionando, más, me está ayudando a vivir más tranquila. Si tú también tienes la tendencia de tener la agenda sobrecargada con planes, tareas e ideas y se te hace difícil cumplir con todas las cosas que propones te podría funcionar también. Si te sientes identificada probablemente vives entre listas de “to do”, una agenda, alarmas en el móvil y post-its en la pantalla del ordenador intentando reinar el caos, pero acabas muchas veces esclavo de tu propia planificación.

Y luego vienen los buenos consejos sobre la priorización o benévolos “no se puede hacer todo”… algo que a mí realmente no me convence del todo. Mi vida siempre va a ser multi-tarea y multi-rol y efectivamente hay muchas cosas que quiero hacer. ¿Por qué voy a tener que renunciar, si estoy convencida que la solución está en organizarme mejor? No puedo ni quiero elegir si prefiero ser madre o esposa, estudiante o amiga, hija o nuera, profesional o practicante de Yoga. No quiero O, quiero Y. Toda tiene su importancia y su espacio en mi vida, así que la pregunta es cómo conseguir vivirlo todo sin volverse loca y poder disfrutar cada momento.

En Febrero encontré mi solución. En un curso de la empresa alemana Tempus, especialista en sistemas de planificación, eficiencia y gestión personal me presentaron el enfoque que desde entonces estoy usando: el Masterplan por roles. Es muy parecido al “Weekly Worksheet” (hoja de trabajo semanal) de Steven Covey, autor de los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, algo que solía usar hace años, pero por no sé qué razones se me había olvidado…

Ambos sistemas comparten una idea esencial: tenemos varios roles en nuestra vida de igual importancia. Cada rol debe tener su espacio y su tiempo para no crear un desequilibrio entre las áreas de nuestra vida. Para conseguir eso para cada rol nos fijamos pequeños objetivos a lo largo de cada semana para vivir y desarrollar estas áreas de nuestra vida que hemos elegido. Lo importante es que el horizonte de planificación es la semana, no el día. La semana es suficientemente larga como para dar algunos pasos para conseguir los objetivos que nos marcamos en cada ámbito, y suficientemente corta para no perder el foco.

Es un método muy sencillo y muy potente que aparte de ayudarnos a organizar nuestro día a día hace aumentar nuestra consciencia sobre qué áreas/roles se llevan la mayor parte de nuestro tiempo, qué partes están desatendidas y sobre todo, recordarnos que no somos seres unidimensionales, sino personas dinámicas, multi-talento y con muchas facetas a desarrollar.

Aquí va la receta: primero descubre los roles que actualmente estás teniendo en tu vida. Pueden ser cosas como: Mamá/Papá, Herman@, Amig@, Empleado de X, Líder de proyecto Y, Deportista, Amante de la cocina, Lector, Estudiante de Inglés, etc. Luego decides si todos los roles que has identificado son realmente tan importantes como para tener un objetivo semanal. Tómate el tiempo para someter estos roles a un proceso de elección: ¿son roles que realmente me aportan algo? ¿Me apasionan? ¿Son roles que podría delegar a alguien? ¿Es algo que quiero seguir haciendo en futuro? Si no te convencen, toma la decisión consciente de liberarte del rol, date un suspiro y dile adiós. ¡Una cosa menos! Al final te deberías quedar con unos siete, y por si tienes más calcula que a lo mejor no todos los roles tendrán un objetivo semanal. También comprueba si has tomado en cuenta todas las áreas de tu vida: familia, pareja, trabajo, amistades, salud, ocio, crecimiento personal y religión/espiritualidad.

Luego aclara qué quieres conseguir para cada rol a largo plazo. Si es un rol que probablemente tendrás durante toda tu vida imagínate qué quieres haber conseguido a tu edad de jubilación. Si es un rol temporal marca el objetivo final que querrás conseguir, p.e al terminar el proyecto o la carrera.

Si quieres llevarlo un poco más allá, determina también unos objetivos más cercanos, como por ejemplo para el año en curso y cada trimestre. Así podrás llevar un seguimiento más cercano de qué quieres conseguir en cada uno de tus roles y cuáles serán los pasos intermedios necesarios. Al tener una visión a largo plazo, pero contando con sub-metas incluso las tareas más grandes acaban pareciendo más manejables.

Para terminar (y a partir de ahora cada semana) planificas la siguiente semana, intentando que cada rol tenga su pequeño espacio y objetivo. La idea es que como nuestras diferentes roles por ley de vida tomarán partes desproporcionales de tiempo (p.e. el trabajo normalmente toma unas 8 horas, más transporte….) es aún más importante repartir el tiempo que tenemos entre los restantes roles que son importantes para nosotros. Así podrás llenar tu vida con las experiencias, tareas y actividades que valoras sin perderte en un área, olvidare otro y acabar en un desequilibrio desagradable e inefectivo para alcanzar tus metas a largo plazo. Por si no sabes cómo fijar tus objetivos busca en internet por los “objetivos SMART”. Este acrónimo de recuerda que los buenos objetivos son: eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, Realistas y a Tiempo.

Lo fantástico de este método es también su flexibilidad. Al mirar una semana entera siempre queda la posibilidad de cambiar de planes, cubrir un rol un día más tarde o adelantarlo. Si algo ha “caído” de la agenda del día, queda el resto de la semana para cumplir con el objetivo. No deberíamos dejarlo todo para el fin de semana, pero tampoco nos tenemos que estresar por los pequeños y necesarios cambios sobre la marcha.

En resumen: yo me quedo con la mezcla perfecta: planificación y flexibilidad, versatilidad y equilibrio y sobre todo su capacidad para ayudarme a vivir y disfrutar de todos los roles que son importantes en mi vida. ¿Y cuando empiezas tú?

!NO al WorkLifeBalance!

Un término que nos persigue a todos los que estamos trabajando es el del equilibrio entre la vida y el trabajo: el famoso “WorkLifeBalance”. Al entrar esta palabra en Google me devuelve 55.700.000 entradas relacionadas…. sin duda un tema de moda. Sin embargo, os confieso de todo corazón: no soy partidaria de este equilibrio tan celebrado y promocionado en absoluto. ¡De hecho me parece fatal! Entiendo que la idea detrás es poder equilibrar por un lado tu trabajo y tu carrera y por otro lado tener tiempo para “tu vida”: ocio, familia, deportes, amigos… lo que cada uno haga en su tiempo libre. Ahora la gran pregunta mía que quiero plantear es: eso significa asumir que el trabajo no forma [más]

¿Cansad@ de tu trabajo?

Conviértelo en el principal inversor en tus sueños! Este es un mensaje para todos vosotros que no estáis del todo satisfechos con lo que os aporta vuestro trabajo en el plano personal o profesional. Puede que estés en un sector que no te gusta, puede que te aburres, puede que lo que haces no tiene nada que ver con tu formación y tus talentos o simplemente que te has cansado de tu jefe. ¿Te suena? Pues entonces eso es para ti: Antes que nada, creo que es importante que os permitáis el lujo de aspirar a más profesionalmente aunque si para empezar sólo fuera en el plano hipotético. Sé que hoy en día tenemos que estar agradecidos de tener un trabajo, pero al [más]

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