Hoy nada más quiero compartir con vosotros “La oración de San Francisco de Asis”, una oración que me parece preciosa, inspirador y profunda. Me he acordado de esta oración por el hermano de una muy querida amiga que se ha ido este lunes con su mujer y sus nueve hijos pequeños a Australia para ser misionero, dejando atrás todo lo conseguido y conocido. Me parece un acto de valentía y entrega tan bonito y profundo como lo pide esta oración:

 

Señor, hazme un instrumento de Tu Paz.

Donde haya odio, que lleve yo el Amor.

Donde haya ofensa, que lleve yo el  Perdón.

Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.

Donde haya duda, que lleve yo la Fe.

Donde haya error, que lleve yo la Verdad.

Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.

Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

 

Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;

Ser comprendido, sino comprender;

Ser amado, como amar.

 

Porque es:

Dando, que se recibe;

Perdonando, que se es perdonado;

Muriendo, que se resucita a la

Vida Eterna.

 


Un mes de... 10 nuevos hábitos diarios

“Somos lo que hacemos repetidamente. Excelencia por tanto no es un acto, sino un hábito” Aristóteles. Lo que en la antigua Grecia era el buen consejo de uno de los hombres más influyentes de la filosofía occidental es hoy un hecho ampliamente demostrado: son los buenos y malos hábitos que diferencian las personas que viven con integridad y éxito de las que van tirando. En mi escuela de coach trabajamos un sencillo modelo de creación de hábitos. La idea es tan simple como comprometerse a instaurar diez nuevos hábitos diarios y luego hacer un seguimiento de nuestro cumplimiento. Con un sencillo listado de 10 hábitos nuevos y una tabla de los siete días de la semana al lado creamos una [más]

Suerte y Energía

Llevo dos signos chinos tatuados entre mis omóplatos desde que tengo 23 años. La verdad que nunca me consideré la típica persona que lleva un tatuaje. La decisión no fue ninguna historia de adolescentes o una moda entre amigos, ni algo que hice porque “todos lo hacían”. De hecho no se lo conté a nadie cuando me lo iba a hacer. Pasé mucho tiempo reflexionando qué signos quería tener conmigo para siempre. Sabía que tendría que ser algo significativo, algo importante que recordar durante toda mi vida. Como en la historia que contó Abraham Lincoln de un monarca oriental que pidió a los sabios unas palabras que iban a ser adecuados y verdaderos en cualquier situación y le presentaron el [más]

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